El petróleo en la región MENA

Por Aitor Lekunberri

Durante las últimas décadas el petróleo se ha convertido en uno de los elementos centrales para comprender el mundo de las Relaciones Internacionales, por ser fuente de conflictos y tensiones geopolíticas. Un escenario en el que la región MENA (Oriente Medio y Norte de África) juega un papel crucial, al atesorar cuantiosas riquezas petroleras que han hecho de ella una zona de gran importancia geoestratégica.

En la actualidad, el debate energético de la región viene marcado por la ruptura del acuerdo nuclear con Irán y el afán de Estados Unidos por impedir las exportaciones de crudo de este país, lo que le ha llevado a amenazar con aplicar duras sanciones a aquellos países que compren petróleo a Teheran. En este contexto, se han producido reacciones como la reciente advertencia del presidente iraní Hasan Rohani de que podría responder interrumpiendo el suministro de petróleo de sus vecinos que recuerdan a momentos de tensión del pasado, como cuando el expresidente Mahmud Ahmadineyad amenazó con cerrar el estrecho de Ormuz – por el que transitan al día 17 millones de barriles de crudo y el 20% del petróleo mundial- ante las amenazas de sanciones vertidas por parte de Estados Unidos.

Lo anterior, se ha trasladado a los mercados internacionales en forma de amenaza, pues temen que si la tensión entre Estados Unidos e Irán va en aumento y la retórica se recrudece, se pueda producir un alza significativa en el precio del crudo. Partiendo del crucial momento en el que se encuentra el debate energético, el  presente artículo se adentra en el análisis de los cambios recientes, atendiendo para ello a la historia y evolución del mercado del petróleo de algunos de los principales productores de crudo de la región.

Nacimiento y consolidación de la OPEP: breves apuntes históricos

En la actualidad los países miembros de la OPEP atesoran más de las tres cuartas partes de las reservas probadas de crudo del mundo, siendo especialmente relevante el peso de la región MENA, pues en este espacio se concentran el 70% de las reservas del conjunto de la OPEP.

Hasta su fundación en 1960, la industria petrolera internacional estaba sometida a los designios de las denominadas “Siete Hermanas”, un cártel de siete empresas occidentales que dominaban el mercado petrolero: las estadounidenses Standard Oil of New Jersey (Esso), Mobil, Texaco, Chevron y Gulf Oil Corporation; la británica Anglo-Iranian Oil Company (AIOC) – más adelante conocida como British Petroleum (BP); y la holandesa Royal Dutch Shell.

Fruto de lo anterior, durante la primera década (1960 -1970), el objetivo central de la OPEP fue reafirmar políticamente los derechos de los países productores. Así, tal y como señala Alejandro López, los países productores tenían muy poco poder sobre las empresas petroleras internacionales, y el malestar entre los gobiernos de los países productores con respecto al comportamiento desleal de estas empresas impulsó la creación de poderosas empresas petroleras estatales o nacionales.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) es una organización internacional fundada en Bagdad (Irak) en 1960 como fruto de la voluntad de sus cinco países fundadores – Arabia Saudita, Kuwait, Irán, Irak y Venezuela – de fijar un nivel de precios justos para sus exportaciones de crudo.

Principales países extractores de petróleo// Fuene: El Orden Mundial

Así, la mayor parte de los países productores decidieron, por un lado, impulsar políticas de soberanía económica procediendo a nacionalizar el petróleo y tratando de convertir a este recurso en un motor del desarrollo económico nacional; y, por otro lado, establecer mecanismos de cooperación para defender el precio del crudo de los vaivenes del mercado internacional.

Historia y funciones de la OPEP/Fuente: rian.ru

 

El petróleo en diversos países de la región MENA

Diversos países de la región MENA se caracterizan por poseer abundantes reservas de petróleo. En primer lugar, destaca Arabia Saudí, uno de los actores fundamentales de la OPEP que atesora reservas estimadas en 267 mil millones de barriles, siendo el país de la región MENA con mayores reservas de crudo y el segundo a escala internacional, sólo superado por Venezuela.

Con todo, Riad se presenta como el mayor exportador mundial de petróleo, y durante sus últimas décadas su política energética ha estado muy vinculada con la alianza con Estados Unidos forjada durante la Segunda Guerra Mundial, por la cual Arabia Saudí se comprometió a abastecer de petróleo a Estados Unidos de forma preferente a cambio del apoyo político, económico y militar.

Los principales países exportadores de petróleo// Fuente: Statista

Siendo este un país con tales características, sirve como ejemplo para comprender el papel del petróleo en los países productores. Así, si bien lo anterior permite entender el peso de este recurso en el plano geopolítico, otras acciones facilitan la comprensión de su papel en el ámbito doméstico. En este sentido, en Arabia Saudí se encuentra Aramco, la mayor empresa petrolera del mundo cuya producción diaria supera los 10 millones de barriles. Una empresa de carácter estatal, de la cual el gobierno saudí ha anunciado la salida a bolsa del 5 por ciento de sus acciones, con lo que el reino espera obtener más de 100.000 millones de dólares. Esta inyección de liquidez, junto a las políticas de recuperación del precio del crudo, forman parte de la iniciativa del país para impulsar la Visión 2030, un plan de reforma económica que ha sido promovido por el príncipe heredero Mohammed bin Salman. 

En el ámbito regional, el liderazgo saudí en materia energética es contestado por Irán -su archienemigo en la región-, país que cuenta con reservas de petróleo estimadas en 136 mil millones de barriles – las terceras mayores del mundo-, y una producción diaria que asciende a más de 3,8 millones de barriles.

Durante los últimos años, Teherán ha exportado en torno a 2’6 millones de barriles, siendo el tercer mayor exportador de crudo de la OPEP. A este hecho ha contribuido el acuerdo nuclear de 2015 alcanzado entre Irán, EE UU, Francia, Reino Unido, China, Rusia, Alemania y la UE, en virtud del cual se produjo un levantamiento de las sanciones económicas a Teherán a cambio de que el régimen iraní abandonase su programa de armas nucleares.

Exportaciones de petróleo de Irán // Fuente: Stratfor

Por su parte, Irak constituye un Estado con un volumen de reservas de petróleo de 153.000 millones de barriles, siendo el segundo mayor productor dentro de la OPEP después de Arabia Saudí. En la actualidad, tras haber sufrido décadas de conflicto, el país está tratando de explotar sus reservas petroleras con el apoyo de empresas extranjeras. Para algunos analistas, el verdadero motivo tras la intervención militar liderada por Estados Unidos y Gran Bretaña en 2003 era la toma del control del petróleo iraquí, siendo Irak el segundo mayor productor de la OPEP tras Arabia Saudí.

Es destacable, por otra parte, la lucha interna por el control del recurso, especialmente fuerte en la ciudad petrolera de Kirkuk, que está en disputa entre el gobierno central y el regional de Kurdistán, y que fue tomada por el ejército iraquí en octubre del pasado año. 

Respecto a Qatar, la economía de este Estado también es sumamente dependiente de las exportaciones de hidrocarburos. Independiente de Reino Unido desde el año 1971, el Estado qatarí se transformó radicalmente a partir del descubrimiento de inmensos yacimientos petrolíferos a mediados del siglo XX, pasando de ser un país con una estructura social y económica basada en el pastoreo a configurarse como un Estado rentista y pasar a poseer la renta per cápita más alta del mundo.

Por último, resaltaremos el caso de Argelia por ser el mayor productor y el principal exportador de gas natural en el continente africano. Tras la caída de precios de los hidrocarburos a partir del año 2014, la economía argelina experimentó una profunda crisis, al tratarse de un país en el cual el 95% de los ingresos por exportación depende de los hidrocarburos y el 40% de su Producto Interior Bruto (PIB) está basado en la industria del petróleo y del gas.

 

Países más ricos 2017 // Fuente: Bussiness Insider

Tal y como señala Pablo Moral, el gas y el petróleo en Argelia han sido los pilares fundamentales sobre los que se ha basado la economía del país desde su independencia en 1962 y, muy especialmente, desde la nacionalización del sector en 1971. Su política energética ha estado muy ligada a la empresa nacional Sonatrach, creada en 1963 y encargada de la explotación y comercialización de los hidrocarburos del país en sus diferentes fases: exploración, extracción, transporte y refinación.

El rentismo petrolero y los cambios en el mercado energético internacional

Los países árabes productores de petróleo se han configurado como Estados rentistas, cimentando economías dependientes de la exportación de recursos energéticos, principalmente petrolíferos y gasíferos. Tal y como indican Aurèlia Mañé Estrada y Carmen de la Cámara Arilla, entre las principales características del Estado rentista destacan:

  1. La dependencia de la economía nacional en la exportación de un recurso
  2. La utilización por parte de los gobernantes de las rentas obtenidas de la venta del petróleo para proveer servicios y bienes a la población con el fin de legitimar el régimen político.
  3. El fuerte peso de los recursos fósiles en la economía, que condiciona mucho la economía nacional, poniendo trabas al desarrollo de otros sectores económicos y dependiendo mucho de las importaciones.

En un mundo cada vez más globalizado e interrelacionado como el actual, la oscilación de los precios del petróleo guarda una estrecha relación con la situación política interna de los diferentes países productores.  Durante los últimos años se han producido cambios sustanciales en el mercado de los hidrocarburos que están incidiendo en la creciente pérdida de poder de aquellos. Ejemplo de ello es la pronunciada caída de los precios del crudo a partir del año 2014 causada, por un lado, por la reducción de la demanda global de petróleo en un contexto de recesión económica; y, por otro, por el aumento de la oferta fruto de nuevas tecnologías de extracción de crudo como la denominada fractura hidráulica o fracking, que está permitiendo extraer petróleo de esquisto a un coste reducido y aumentar así la oferta mundial con la consecuente disminución del precio.

La caída de la renta petrolera ha afectado la capacidad de los países productores de mantener sus elevados índices de gasto social, enfrentando sus gobernantes crecientes dificultades para mantener las políticas asistencialistas.

El petróleo iraní como eje del rumbo que tomará la región

La situación de los países de la OPEP se ha visto afectada durante los últimos años por diversos factores. Por un lado, la fracturación hidráulica o fracking hizo aumentar a partir de 2014 la oferta de petróleo en el mercado, con la consiguiente reducción de precios. Con el aumento de producción de competidores como EEUU, Canadá o Brasil, la OPEP vio amenazada su hegemonía y respondió con más bombeo hasta situar los precios por debajo de los 40 dólares el barril, con la esperanza de provocar el colapso de la nueva industria, que necesitaba mayor inversión para hacer rentable la extracción de crudo.

Precio del petróleo en $ // Fuente: Statista

Por otro lado, la decisión de Donald Trump de retirarse unilateralmente del acuerdo nuclear firmado en 2015 ha abierto un nuevo escenario de incertidumbre, propiciando un aumento de los precios del crudo hasta niveles máximos desde 2014. Esta ruptura del acuerdo nuclear ha puesto encima de la mesa el clima de división existente en el seno de la OPEP, marcado por la histórica disputa entre Riad y Teheran por la hegemonía de la región.

En la actualidad, Estados Unidos está presionando a sus aliados para que reduzcan a “cero” sus compras de petróleo a Irán antes del 4 de noviembre, fecha en la que entrarán en vigor las sanciones contra Teherán tras la ruptura del acuerdo nuclear anunciada en mayo. Además, durante las últimas semanas, el presidente Donald Trump ha criticado a los miembros de la OPEP, acusándoles de hacer subir los precios de la gasolina e instándoles a reducirlos.

La política norteamericana hacia Irán ha contado con el firme respaldo de Arabia Saudí, país partidario de colaborar en el acoso económico a Teheran, su archienemigo en la región. Sin embargo, a Riad le preocupa que un descenso acusado en el precio del barril pueda afectar a su déficit presupuestario y a la eventual salida a bolsa de la empresa estatal Aramco.

En definitiva, la situación en la región está marcada por el temor a que el petróleo iraní vuelva a ser declarado proscrito en la economía mundial. La inestabilidad presente está perjudicando también a los países europeos, dado que Europa importa en torno a 500 mil barriles diarios desde Irán. En este contexto, países como Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania han mostrado su apoyo al derecho de Irán a exportar petróleo y han anunciado que continuarán promoviendo inversiones y comercio con el país persa.

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