LA PROYECCIÓN DE LOS RECURSOS DE PODER DEL EI EN OCCIDENTE: TERRITORIO

LA PROYECCIÓN DE LOS RECURSOS DE PODER DEL EI EN OCCIDENTE: TERRITORIO

Por Airy Domínguez

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El presente texto nace del estudio de las 15 entregas de la revista en lengua inglesa más importante de la Organización del Estado Islámico: Dabiq. Este forma parte de un conjunto de tres artículos en los que se analizará, basándose en el marco teórico de la sociología del poder, el modo en el que el Estado Islámico (EI) plasma sus recursos – territorial; ideológico y de la violencia – en dicho soporte, una idea que se desarrolla de manera más profunda en la Tesis de Máster La estrategia de comunicación de Estado Islámico en Occidente: un recurso para mostrar y ganar poder. 

Como adelanta el propio enunciado, esta primera entrega se centra en el poder territorial, entendiendo el territorio como un recurso en manos de la organización que le permitió aumentar su poder. Un recurso cuya fuerza e importancia han sido reflejadas en Dabiq a través de tres ejes fundamentales, a saber, las ansias expansionistas del grupo, su carácter global y geoestratégico, y la respuesta que la posesión de territorio por parte del grupo genera en Occidente – ya sean discursos o acciones –.

El territorio como símbolo de poder y de las ansias expansionistas del EI

El recurso territorial se refleja fundamentalmente mediante la exposición del territorio bajo control del Califato y, por tanto, de los avances y conquistas territoriales del grupo (Domínguez, 2017: 22). En este sentido, la primera entrega de DabiqEl retorno del Califato, va a hacer del territorio un tema central. Las primeras páginas hacen referencia al establecimiento del Califato a partir de un hadiz en el que se relata la batalla final con los cristianos – Occidente –. Este se enlaza con las palabras de Zarqawi refiriéndose a su anticipación de la expansión de la yihad de Iraq en ash-Sham – Siria histórica –, y alertando de que “[t]he spark has been lit here in Iraq, and its heat – by Allah’s permission – armies in Dabiq […]” (Dabiq 1, 2014: 3). A continuación, advierten que de acuerdo con el hadiz, Dabiq – actualmente bajo los Sahwat[1] respaldados por los cruzados – jugará un papel histórico en las batallas que guiarán a la conquista de “Constantinopla y Roma”[2]. Además, señalan la cercanía del frente de guerra contra el Califato en la zona (Dabiq 1, 2014: 4 y 5).

Asimismo, en su primera entrega, Dabiq dedica desde la página 26 hasta la 40 a ofrecer una explicación del mapa de los que designa como muyahidines, su crecimiento y expansión gracias a Alá, así como su intención de unificación. Ello lo vincula con la necesidad de matar a quien no reconozca el Califato.  

Sin embargo, el EI no sólo hace eco del territorio bajo su control, sino que expresa sus intenciones expansionistas. En este sentido, en la quinta entrega, Manteniéndose y expandiéndose, afirman que “[t]he flag of Khilāfah [Caliphate] will rise over Makkah and al-Madīnah, even if the apostates and hypocrites despise such” (Dabiq 5: 3). Además, en manifiestan la responsabilidad de USA en su crecimiento y expansión, afirmando que el dinero invertido en ataques aéreos sobre Irak y Siria ha supuesto la expansión y consolidación del EI (Dabiq 5, 2014: 36). Aseguran que “[w]ith every kāfir that is enlisted to fight the Islamic State, every bomb that is dropped onto the homes of its people, every lie that is circulated against it by the international media, and every coin that is spent to try to halt its advance, the Khilāfah [Caliphate] and its mujāhidīn only grow stronger, more determined and more desafiant” (Dabiq 5, 2014:13).

Las diversas entregas Dabiq cuentan con una parte reservada a la exposición de los avances militares. Por ejemplo, en el número 4 los avances más importantes que se mencionan y explican son el establecimiento de Wilayat al-Furat en Siria y Wilayat al-Fallujah en Iraq (Dabiq 4:18-20). Junto a ello se tratan otros como la liberación de la base aérea de Tabaqah en Wilayat ar-Raqqah (Dabiq 4: 23), o el avance sobre Jarablus, Sirrin y Tal Abyad, hacia la ciudad fronteriza siria de ‘Ayn al-Islamtras (Dabiq 4:25), entre otros. En la siguiente entrega vanaglorian en la Liberación de Wilayat Al-Anba, la “dureza” de las luchas en zonas como Amiriyyat al-Fallujah, y el asalto y captura de puntos estratégicos e instalaciones militares como el Regimiento de Albu ‘Ithah (Dabiq 5:10). Por su parte, una de las “liberaciones” destacadas en la sexta entrega es la de Biji (Dabiq 6: 32 y 33), al norte de Bagdad. Junto a ella se habla de la consolidación de Wilayat Barqah y de distintas acciones en nuevos wilayat (Dabiq 6: 28-30). Y así en los sucesivos números[3], donde aparece incluso una sección específica referida como Una selección de operaciones militares[4].

El EI concibe el territorio como recurso de poder y así lo expone en su comunicación. En este sentido, las conquistas no son únicamente tratadas en clave territorial, sino estratégica, lo que permite mostrar un mayor poder. Un ejemplo lo encontramos en la explicación de la captura de la base del 4º Regimiento en Wilayat Shamal (Baghdad). Este es considerado un punto de especial importancia por conectar cuatro wilayat (Shamal Baghdad y Salahuddin, con al-Anbar y al- Fallujah). Una conquista que afirman les permite romper la principal ruta Safawi desde Bagdad a través de al-Anbar (Dabiq 9: 29)[5].

Otro ejemplo lo encontramos a partir de la entrevista a Shaykh Abu Ibrahim al-Hanif, el emir de los soldados del Califato en Bengal. En ella el entrevistado explica su emplazamiento en el lado oriental de la India y el de Wilayat Khurasan en el lado occidental, con lo que se destaca la importancia estratégica que supone para el grupo estar allí. Junto a ello, se defiende que tener una base importante allí “[…] will facilitate performing guerilla attacks inside India simultaneously from both sides and facilitate creating a condition of tawahhush in India along with the help of the existing local mujāhidīn there, bi idnillāh, until the soldiers of the Khilāfah are able to enter with a conventional army and completely liberate the region from the mushrikīn, after first getting rid of the ‘Pakistani’ and ‘Afghani’ regimes, inshā’allāh” (Dabiq 14: 63). Presentan también la fuerza territorial del grupo cuando el entrevistado afirma que “[b]y the grace of Allah, we are able to connect and cooperate with the mujāhidīn in the various wilāyāt of the Khilāfah, including the brothers in Wilāyat Khurāsān, walham-dulillāh. Indeed, the Jamā’ah of the Muslims, represented by the present khilāfah, is like a single body in which the different body parts work together with a single head” (Dabiq 14: 65).

Las alianzas como exposición de su carácter global

Uno de los recursos más empleados por el grupo para demostrar la importancia y el alcance de su recurso territorial, es la publicitación de los juramentos de lealtad ejercidos por distintos grupos. Cuestión que le permite promocionar su carácter global (Domínguez, 2017: 24). En este sentido, informan de la larga trayectoria de estos juramentos, notifican la aceptación de bay’at de diversos grupos e individuos, etc. (Dabiq 5: 24)[6]. Así, entre otros, anuncian los juramentos de lealtad pronunciados en Argelia, Sudán, Indonesia, Filipinas, Waziristan (Dabiq 2, 2014: 26), y el juramento de fidelidad de Ansar Al-Islam (Dabiq 4, 2014: 21 y 22). Por otra parte, informan del anuncio oficial de la expansión de EI en la Península Arábiga, Yemen, la Península del Sinaí, Libia y Argelia, así como del juramento de África occidental (Dabiq 8, 2015: 14). En entregas posteriores se tratan La declaración de Wilayat al-Qawqaz (el Cáucaso), y el juramento de fidelidad de los mujahid en el Caúcaso[7].

La importancia de estas conquistas es maximizada en la comunicación a través de su vinculación con la respuesta de actores externos citándose, entre otros, el aumento de la severidad en los medios de distintos países (Dabiq 5, 2014: 27). Además, dicha expansión se presenta como una ventaja estratégica debido a la cercanía de los países (Dabiq 5, 2014: 32) al tiempo que se muestra como beneficiosa a nivel de recursos (Dabiq 5, 2014: 25).

El territorio como herramienta contra sus enemigos

El recurso del territorio permite al grupo dinamitar en cierto modo a EEUU y otros enemigos, su economía y sus actuaciones, al menos ante sus lectores. Aquí, el petróleo se muestra como una de las líneas centrales. En este sentido, bajo la firma del periodista secuestrado John Cantlie afirman que “[…] the military actions of the Islamic State have further put the squeeze on the American oil monopoly by attacking, harassing, and taking over the oil supply in lands they have expanded into”. A continuación, se explica el posicionamiento de Iraq como segundo mayor productor, tras Arabia Saudí, y cómo las conquistas del EI lo han alterado, al igual que ha ocurrido en Libia y Nigeria. Así, Cantlie afirma que “[i]n a panic to stop the situation from getting worse, America has invested billions into their own oil and gas drilling programs, making them now the largest oil producer in the world at 11 million barrels per day and entering into an oil price war with their Saudi friends” (Dabiq 6: 61).

Por otra parte, en el artículo La tormenta perfecta, John Cantlie explica los territorios en los que el EI se encuentra presente afirmando que “[w]hat started as the most explosive Islamic ‘group’ in the modern world has rapidly evolved into the most explosive Islamic movement the modern world has ever seen. Nothing on this scale has happened this big or this quick before” (Dabiq 9: 74). Se refiere a continuación a la presencia del EI en franjas importantes de Pakistán, Nigeria, Libia, Yemen y la Península del Sinaí, al tiempo que destaca los avances en Nigeria ante un ejército nacional aparentemente agotado (Dabiq 9: 74-75).

Recurso a voces occidentales

Al igual que ocurre con el afán del grupo por demostrar su control sobre otros recursos, en el caso del territorio el EI recurre a identidades occidentales con el fin de reforzar y dar veracidad a su discurso. En este sentido, en la sección En palabras del enemigo recurre, entre otros, a John McCain quien refuta la ingente cantidad de territorio en manos del grupo al afirmar que posee en torno a un tercio de Iraq, al tiempo que destaca  el control armamentístico del EI y su fuerza (Dabiq 2: 32).

Otra de las voces seleccionadas será la del periodista británico Patrick Cockburn. Esta se utiliza para reflejar, basándose sus palabras, la gran extensión de territorio que poseen, su fuerza y lo que ello supone en términos de poder, otorgando de este modo veracidad a su magnitud. Cockburn afirma que “Isis is surviving attempts to defeat it and holds about the same amount of territory in Iraq and Syria – an area larger than Great Britain – as it did at the end of its blitzkrieg offensives last year. Its enemies are numerous, but disunited and without a common plan. Neither the Iraqi nor the Syrian armies, its chief military opponents, are strong enough to over-run the jihadi state” (Dabiq 7: 52). De igual modo, se plasman las palabras de Rick Santorum en las que afirma que “[a]s long as they hold ground and continue to expand that ground, more and more will come” (Dabiq 8, 2015: 57).

Junto a los anteriores, destaca la redifusión en la sección En palabras del enemigo del artículo El Estado islámico está ganando, Estados Unidos pronto deberá recurrir a su última opción de Michael Scheuer – ex jefe de la “Bin Laden Issue Station” de la CIA – publicado el 8 de agosto de 2015. En este se afirma la aparente existencia de tres cabezas marítimas regionales. Con ello Scheuer se refiere, en primer lugar, a los Balcanes, donde ISIS contaría con una fuerte presencia en Bosnia, Kosovo y Albania. Asimismo, alerta de su presencia en el resto de Estados y de lo que su crecimiento en la zona podría suponer en términos de acceso a la UE. El segundo punto sería Libia, donde pese a la resistencia local se auguran avances hacia Argelia, Marruecos, Mauritania y Sudán. Junto a ello se menciona el acceso transfronterizo que brinda a Níger y Chad, y lo que ello supone en términos de militantes. En tercer y último lugar, el autor se refiere a Afganistán, informando de un anunciado despliegue en más de la mitad de sus provincias, así como de su consideración como un punto clave por los yihadistas para su expansión y finalización del Califato debido, entre otras cuestiones, a su posición y riqueza mineral (Dabiq 11: 57).

En este mismo artículo, se defiende que “[…] IS currently has the beginning of opportunities to establish its presence at four of the world’s most important maritime choke-points” (Dabiq 11: 58). Entre ellos estaría la entrada al estrecho de Babel-Mandab, en el extremo sur del Mar Rojo; el Canal de Suez; el Estrecho de Malaca; y el Estrecho de Gibraltar (Dabiq 11: 58).

En definitiva, como se ha expuesto a lo largo del presente artículo, el territorio ha sido un recurso que ha permitido al EI aumentar su poder, cuestión que se ha visto reforzada gracias a una meditada estrategia mediática. Aquí, Dabiq ha servido para que el grupo refleje en el globalizado escenario de la red – a través del recurso territorial – tanto su poder como sus ansias expansionistas, sus alianzas, su alcance global, y su carácter de amenaza frente a quien considera sus enemigos. Una idea que no sólo fue difundida durante su periodo de expansión, sino que ha quedado registrada debido a la estrategia de propaganda y comunicación desarrollada.

NOTAS:

[1] “Al principio, la malvada Coalición Sahwah en Shām consistía en ‘Jaysh al-Mujāhidīn’, ‘Frente Islámico’, ‘Jabhat uwār Sūriyā’, el Ejército Sirio Libre y el frente Jawlānī. Después Alá bendijo ash-Shām y a su pueblo repeliendo e invirtiendo el complot de la Coalición de Sahwah y concediendo a la autoridad del Estado Islámico en la tierra bendita de Shām y fortaleciendo su religión – la religión del alegre guerrero – en ar-Raqqah, al-Barakah , Al-Khayr, Halab, Hims, y en otros lugares. En las conquistas se expandió en el este, por lo tanto ‘Irāq fue liberado en Mosul, al-Anbar, al-Fallūjah, Salāhuddīn, Karkūk y otros lugares” (Dabiq 10, 2015: 51).

[2] Término con el que se refieren a los “cruzados”.

[3] En la séptima entrega dedican dos páginas a explicar las grandes operaciones desplegadas en Libia y el Sinaí (Dabiq 7: 40 y 41). Entre otros, se trata el avance a través de África Occidental y la lucha con los cruzados que redoblan esfuerzos en la zona (Dabiq 8: 16), destacando los casos de Chad, Níger y Camerún. Junto a estos temas centrales, se refieren a Libia y su presencia en la zona, llamando a la hijrah en dichas tierras, especialmente para quienes no puedan ir a Siria – africanos fundamentalmente – (Dabiq 8: 26). Asimismo, anuncian la creación de dos nuevos wilayat en Iraq tras la reestructuración administrativa de las zonas sur y oeste de Mosul. Se refieren, por un lado, a Wilayat al-Jazirah, que cubre las zonas de Sinjar, Tal ‘Abtah, al-Mahlabiyyah, Tal ‘Afar, Zummar, y Ba’aj, entre otros, y, por otro, a Wilayat Dijlah, que engloba las zonas de Qayyarah, Sharqat, al-Hadr, az-Zab, y Hammam al-‘Alil, junto otras áreas al sur de Mosul (Dabiq 8: 27). Entre los avances relatados en este número se encuentran la liberación de al-Qaryatayn (Wilayat Dimashq); la reafirmación del control sobre parte importante de la ciudad de Biji (Wilayat Salahuddin); y el importante avance en las afueras de Halab (Wilayat Halab) (Dabiq 11: 28-30).

[4] Esta aparece, por ejemplo, en Dabiq 12 donde se hace referencia a la toma de control de diferentes puntos. Tal es el caso de la toma de la base militar aérea de Dayr az-Zawr y zonas de la vecindad, incluyendo las granjas de Abul-Walid, Buyut ad-Dughaym, Dashmat Hamad, y la fábrica de Zanubiya (Wilayat al-Khayr). Junto a ello se informa de la captura de las regiones de al-Hurrah, Tall Sha’ir, y Mazari’ Susiyan; de una fábrica de cemento; de una pequeña prisión juvenil; de los pueblos de Fafin, Tall Qarrah, Tall Susin, y Kafr Qaris; y de dos casas de almacenaje en Tall Susin diseñadas para luchar contra el EI (Wilayat Halab). Por último, informan del asalto y captura de diecisiete importantes puestos de control Nusayri a lo largo de la ruta de suministro del régimen a la ciudad de Halab entre las regiones de Athriya y Khanasir, lo que defienden supone el corte de la ruta de abastecimiento del régimen Nusayri a la ciudad de Halab (Wilayat Hamah) (Dabiq 12: 25-28). En la misma sección, pero en el número 13, afirman haber tomado el control de las dos montañas que dominaban la ciudad de Mahin y sus depósitos militares, así como la continuación de su avance desde el oeste de la ciudad de Al Qaryatayn hacia el lado oriental de Mahin, para posteriormente tomar el control de Mahin, la aldea de Hawwarin y las colinas de’Aqabah (Wilayat Dimashq). Por otra parte, aseguran la captura de otras zonas como el barrio de as-Sina’ah en la ciudad de al-Khayr (Wilayat al-Khayr); los pueblos de Ghazal y Qurrah Kawbari (Wilayat Halab); la conquista de grandes áreas en Samarra’ Dam (Wilayat North Baghdad); y la toma total de control de la ciudad costera de Bin Jawad, al este de Sirte (Wilayat Barqah) (Dabiq 13: 14- 19). Por su parte, en el número 14 se destaca cómo coincidiendo con las batallas en Tall Abyad y Suluk, el Califato se hizo con el control de los pueblos de Umm al-Baramil, al-Mas’udiyyah, Hammam at-Turk- man, y al-Hamud (Dabiq 14: 23).

[5] Junto a esta importante victoria explican más avances al este y oeste. Entre ellos mencionan el avance en la ciudad de ar-Ramadi, la liberación de la ciudad de As-Sukhnah y la compañía de gas Najib, así como la toma de control de parte importante de la ciudad de Tadmur (Palmyra). A ello añaden la captura de un puesto de control que custodiaba el campo de gas de Al-Hayl en la carretera entre Sukhnah y Tadmur, de una parte importante del campo de gas, y del sitio de las fuerzas Nusayri dentro de la compañía de gas Arak, el cual días después resultó en la toma de control de la misma y en la “liberación” de la ciudad de Tadmur (Dabiq 9: 31 y 32). Igualmente, se habla del avance sobre la región de Yarmūk y la lucha contra la milicia de Hamas.

[6] Todos estos juramentos y avances van acompañados de una serie de imágenes que exponen, en la página 13, la celebración de la expansión del EI, mientras que en la página siguiente quedan fotografiados los baya´ha de poblaciones kurdas.

[7] En este sentido, afirman que las filas del Califato fueron reforzadas por numerosos mujahidin de la región que declararon su bay’ah a Amirul-Mu’minin (Dabiq 10: 36). Las regiones mencionadas son Kabika, Duguestán, Igushetia y Chechenia.

BIBLIOGRAFÍA: 

Dabiq 1, 2014. The Return of Kilafah. Dabiq, 5 julio. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-Issue-1-the-return-of-khilafah.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 2, 2014. The Flood. Dabiq, 27 julio. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-Issue-2-the-flood.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 3, 2014. A Call to Hijrah. Dabiq, 10 septiembre. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-Issue-3-the-call-to-hijrah.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 4, 2014. The Failed Crusade. Dabiq, 11 octubre. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/islamic-state-isis-magazine-Issue-4-the-failed-crusade.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 5, 2014. Remaining and Expanding. Dabiq, 21 noviembre. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-issue-5-remaining-and-expanding.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 6, 2014. Al Qa’idah of Waziristan: A Testimony from Within. Dabiq, 29 diciembre. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-issue-6-al-qaeda-of-waziristan.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 7, 2015. From Hypocrisy to Apostasy: The Extinction of the Grayzone. Dabiq, 12 febrero. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/islamic-state-dabiq-magazine-issue-7-from-hypocrisy-to-apostasy.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 8, 2015. Shari’ah Alone Will Rule Africa. Dabiq, 30 marzo. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-issue+8-sharia-alone-will-rule-africa.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 9, 2015. They Plot and Allah Plots. Dabiq, 21 mayo. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-issue+9-they-plot-and-allah-plots-sex-slavery.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 10, 2015. The Law of Allah or the Laws of Men. Dabiq, 13 julio. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/Issue%2010%20-%20The%20Laws%20of%20Allah%20or%20the%20Laws%20of%20Men.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 11, 2015. From the Battles of Al-Ahzāb to the War of Coalitions. Dabiq, 9 septiembre. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/Issue%2011%20-%20From%20the%20battle%20of%20Al-Ahzab%20to%20the%20war%20of%20coalitions.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 12, 2015. Just Terror. Dabiq, 18 noviembre. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/islamic-state-isis-isil-dabiq-magazine-issue-12-just-terror.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 13, 2016. The Rafidah from Ibn Saba’ to the Dajjal. Dabiq, 19 enero. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/Issue-13-the-rafidah.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 14, 2016. The Murtadd Brotherhood. Dabiq, 13 abril. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/Dabiq-Issue-14.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 15, 2016. Break the Cross. Dabiq, 31 julio. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/islamic-state-magazine-dabiq-fifteen-breaking-the-cross.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Domínguez, A., 2017. La estrategia de comunicación de Estado Islámico en Occidente [Tesis inédita]. Universidad Autónoma de Barcelona, Barcelona.

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“LA REPÚBLICA HEREDITARIA SIRIA: EL FRACASO DE UNA TRANSICIÓN»

Por Aitor Lekunberri

LA REPÚBLICA HEREDITARIA SIRIA: EL FRACASO DE UNA TRANSICIÓN

ÁLVAREZ-OSSORIO, Ignacio y GUTIÉRREZ DE TERÁN, Ignacio (2009) «La república hereditaria siria: el fracaso de una transición». En IZQUIERDO, F. (Ed.) Poder y regímenes en el mundo árabe actual. Barcelona, CIBOB/Bellaterra, pags 265-300.

CONTENIDO

Para más información sobre la familia Asad véase: ¿Es el sectarismo la base explicativa del conflicto sirio?

AUTORES

Ignacio Gutiérrez de Terán

Profesor de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad Autónoma de Madrid, y ha publicado diversas obras como “Yemen, la clave olvidada del mundo árabe” (2014), o el “Informe sobre las revueltas árabes” (2012), este último coordinado junto a Ignacio Álvarez-Ossorio.

Ignacio Álvarez Ossorio

Profesor titular de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad de Alicante e investigador del Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos de la Universidad Autónoma de Madrid. Ha publicado varios libros, como "Siria contemporánea" (2009); "¿Por qué ha fracasado la paz? Claves para entender el conflicto palestino-israelí" (2007); "Elecciones sin elección. Procesos electorales en Oriente Medio y el Magreb" (2009) y “Siria: revolución, sectarismo y yihad” (2016).

ANÁLISIS

Núcleo del artículo:

El artículo “La república hereditaria siria: el fracaso de una transición” aporta elementos muy valiosos para analizar y comprender la evolución política de la Siria actual, planteando un análisis certero de cuál es la aritmética de poder presente en el seno del régimen sirio. Fue publicado en el año 2009, es decir, dos años antes del inicio de la Primavera Árabe y de la Guerra Civil Siria, pero presenta una gran actualidad, en la medida en que ayuda a entender algunas de las principales razones que explican la prolongada supervivencia del régimen sirio tras más de 50 años en el poder.

Tal y como señalan Álvarez-Ossorio y Gutiérrez de Terán, la República Árabe Siria es un estado gobernado desde hace más de 50 años por una alianza establecida entre el Partido Árabe Socialista (Baaz) y las Fuerzas Armadas. Entre 1970 y 2000 el país fue gobernado por Hafez al-Asad, quien presidía de forma simultánea el país, el Baaz y las Fuerzas Armadas. De su gobierno destacaron, entre otros aspectos, la militarización de la vida política, su preocupación por controlar a los servicios de inteligencia, el predominio del control estatal sobre la economía y sobre la vida de la población, así como la adopción de una política exterior basada en el panarabismo y el secularismo.

“Hafez al-Asad asentó las bases del sistema en el interior, cimentado en el control del Estado sobre todos los aspectos de la vida pública y privada de la población, desde la férrea supervisión de la seguridad nacional por parte de los servicios de inteligencia hasta la llamada estatalización o predominio de las empresas e intereses públicos”

(pág. 266-267)

Como militar, Hafez ideó una “cadena de mando que empezaba y terminaba en su persona, esto es, que los máximos responsables del ejército y los diversos servicios de inteligencia dependían directamente de él”. Esta estrategia de control del poder habría tenido, en opinión de los autores, una enorme importancia para asegurar la perduración del régimen. Así, el monopolio de los recursos de poder habría sido un aspecto central del régimen sirio, de forma que los principales puestos de poder quedarían en manos de familiares directos del presidente, pudiéndose hablar de una “asadización de Siria”.

“La verdadera naturaleza del sistema de poder sirio no reposa tanto en factores confesionales, ideológicos o regionalistas como clánico-familiares, ya que es en la familia – nuclear y extendida - de los Asad y toda su red de alianzas estratégicas donde debe buscarse la esencia de aquella”

Tras su muerte en el 2000, Hafez fue sucedido por su hijo Bashar al-Asad (actual presidente), quien ha intentado modernizar las estructuras administrativas y gubernamentales, colocando en puestos de responsabilidad a una nueva guardia integrada por tecnócratas y economistas formados en el extranjero, afianzándose la figura del “consejero presidencial”. Pero, en opinión de los autores, pese a este ascenso de nuevas élites, el “núcleo duro del estamento militar permanece fiel a las directrices de su padre”.

Dentro del mandato de Bashar es destacable el proceso de liberalización económica impulsado por el presidente. Este cuenta con una serie de reformas orientadas hacia el establecimiento de una economía de mercado, a partir de un acuerdo tácito entre el régimen y las élites económicas por el que “el poder aporta cobertura legal y política a las oligarquías afines y estas aseguran un respaldo financiero y empresarial”. En general, los intentos de modernización se han topado con problemas estructurales de la economía siria, como el burocratismo, el desempleo o las regulaciones restrictivas al comercio.

Es precisamente la corrupción el principal condicionante de la economía y el factor que garantiza la estabilidad del sistema, basado en el intercambio de prebendas pero, a la par, entorpece cualquier proceso de reforma

Las élites primarias del régimen de Bashar, es decir aquellas que controlan los principales recursos de poder y pueden competir eficazmente por su control, son esencialmente familiares cercanos al presidente, y han tejido una red de alianzas con familias adineradas. Por su parte, las élites secundarias, es decir aquellas cuya acumulación del poder depende de las primarias y que se presentan en forma de secretarios, asesores, gobernadores, etc., son básicamente las que soportan y garantizan la continuidad del sistema, ya que su posición dentro del sistema depende de la pervivencia de las élites primarias en el poder. Para asegurar el predominio y la supervivencia de estas élites en el poder son muy importantes los mecanismos de cohesión, lealtad, la corrupción en el empleo de recursos como el petróleo o el turismo, etc.

Por debajo de estas élites primarias se halla un conglomerado de élites secundarias, representadas principalmente por secretarios y asesores de ministerios, oficiales de segundo grado, altos y medios dirigentes del Baaz, gobernadores y responsables regionales y locales de los servicios de inteligencia. Estos componen el grueso militante y más activo del sistema y son los que, en realidad, mantienen el control directo sobre la población

(Pág.272)

En opinión de Álvarez-Ossorio y Gutiérrez de Terán, las Fuerzas Armadas y, en especial, su cúpula militar, son el pilar central del régimen sirio, con un poder casi absoluto. Es destacable, sin embargo, que el verdadero peso no reside en el Estado Mayor o en el ministerio de Defensa, sino fundamentalmente en los servicios de inteligencia y la guardia pretoriana.

En el artículo se aprecia, asimismo, la importancia adquirida por los servicios de inteligencia (Mujabarat) en manos de allegados de la familia de los Asad y de militares de lealtad absoluta, que tienen la tarea principal de evitar la aparición de disidencias que puedan afectar el sistema de poder de los Asad. Los Mujabarat se dividen en cuatro secciones: Directorio de la Seguridad Pública, Directorio de la Seguridad General, Inteligencia Militar e Inteligencia de las Fuerzas Aéreas.

La guardia pretoriana, por su parte, es una especie de “ejército de élite autónomo dentro de las Fuerzas Armadas” y constituye el “verdadero garante de la estabilidad del sistema diseñado por Asad”. Su misión es ejercer un control sobre las Fuerzas Armadas y hacer frente a cualquier conato de rebelión interna. Está dividida en diversas unidades, entre las que destacan la Guardia Republicana, las Fuerzas Especiales o la Tercera y Cuarta División Armada.

En cuanto al Partido Baaz, gobernante en el país desde 1963, la Constitución le confiere un papel de “líder de la sociedad”, y pese a que sus máximos dirigentes no forman parte de la élite primaria, en esencia guían sus decisiones a partir de los intereses del círculo de poder cercano a la Presidencia.

El artículo resalta la idea de que, a pesar del mencionado control absoluto del poder por parte de los Asad, también ha existido movilización política en Siria protagonizada por diversos grupos. En primer lugar, los sectores islamistas – destacando el papel jugado por los Hermanos Musulmanes- si bien su desafío fue derrotado a principios de los años 80. En segundo lugar, el Frente de Salvación Nacional formado en 2006 a partir de una alianza entre los Hermanos Musulmanes y el exvicepresidente Jaddam. En tercer lugar, la sociedad civil siria, que demanda reformas económicas, políticas y sociales; como iniciativa de la sociedad civil destaca la Declaración de Damasco de 2005, que reclamaba un gobierno democrático, la igualdad entre ciudadanos, etc. Y en cuarto y último lugar, el pueblo kurdo, que representa en torno al 10 % de la población y que demanda una mayor autonomía y respeto a su identidad cultural.

Finalmente, el artículo resalta el papel geopolítico de Siria dentro del contexto de ofensiva estadounidense en Oriente Medio tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Así, destaca cómo la administración Bush tuvo una actitud de oposición al régimen sirio a quien acusó de ser aliado de Irán y de apoyar el terrorismo internacional (al dar apoyo a grupos como Hamás y Hezbolá). Además, para debilitarlo implementó un conjunto de leyes, como la Ley de Responsabilidad en Siria de 2003, y sanciones, como la prohibición de las exportaciones de productos estadounidenses a Siria.

En definitiva, se trata de un artículo riguroso, que aporta elementos muy valiosos para entender cómo, en un escenario como el actual, marcado por un creciente desafío a la autoridad central, las élites del régimen siguen confiando en la permanencia de Bashar en el poder, corroborando la idea de la robustez de la red de alianzas estratégicas tejidas por éste en torno a su persona. Así, las élites primarias y secundarias podrían haber llegado a la conclusión de que su supervivencia como élites está muy ligada a la permanencia del presidente en el poder, la cual se ha visto favorecida por la intervención en el conflicto de países como Rusia e Irán, y de actores no estatales como Hezbolá.

Hipótesis:

A partir de un marco teórico: 

El marco teórico del artículo es la sociología del poder[1], que básicamente plantea la presencia de una permanente competición por la acumulación de poder entre las élites. Así, el objetivo prioritario de una élite va a ser siempre la acumulación diferencial de poder, es decir, adquirir más poder que los otros individuos de las élites, estableciendo una relación de tipo circular, que nunca termina. Es decir, según esta perspectiva, en cualquier sistema jerarquizado el poder es el factor analítico fundamental, y para maximizar dicho poder las élites cuentan con una serie de recursos, como el Estado, el petróleo, la ideología, su capacidad de coacción, o su reconocimiento internacional. A diferencia de las élites, cuando la población de una determinada sociedad buscar conseguir un objetivo concreto, establece relaciones de poder lineales, que tienen un principio y un fin, ya que cuando se ha conseguido el objetivo concreto la relación termina.

El marco teórico de la sociología del poder se inscribe y recoge aportes de diversas disciplinas de las Relaciones Internacionales: en primer lugar, tiene un importante componente de realismo, en la medida en que el análisis del poder y la búsqueda de la maximización del mismo juegan un papel central; pero, a diferencia del realismo, no incide en el estado como actor central (no es una aproximación estatocéntrica), si no en las élites, las cuales pueden usar el estado como un recurso para alcanzar sus ganancias en términos de poder.

En segundo lugar, la sociología del poder presenta elementos de teoría crítica, al analizar la posición de poder de una determinada élite desde una perspectiva histórica, entendiendo la realidad como un hecho “histórico” que puede ser modificado por la acción humana. Dentro de la teoría crítica, se relaciona fundamentalmente con la corriente neogramsciana de Cox, la cual a su vez “bebe” de las teorías de Gramsci sobre el poder, la hegemonía como construcción del “sentido común”, la relación entre poder económico, ideas, valores, etc. Esta vinculación con la teoría crítica se aprecia en el reconocimiento del papel que pueden jugar los movimientos sociales y la sociedad civil organizada de cara al establecimiento de un orden social basado en la emancipación.

Basándose en una serie de autores:

 

Haizam Amirah, investigador principal de Mediterráneo y Mundo Árabe del Real Instituto Elcano, especialista en islam político y transiciones a la democracia en el mundo árabe, ha publicado libros como El Magreb: Realidades nacionales y dinámicas regionales(Madrid: Síntesis, 2008)

El alemán Volker Perthes, fue desde 2005 director del instituto alemán de Relaciones Internacionales y Seguridad.

El autor iraní Amir Taheri, de corte conservador, tiene diversos trabajos sobre Oriente Medio y sobre temas de terrorismo internacional.

El estadounidense Flynt Leverett es profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Pennsylvania, y es un experto en Oriente Próximo, en temas energéticos, y en las dimensiones económicas de la seguridad internacional.

Stephen Zunes, investigador estadounidense en Relaciones Internacionales, especialista en políticas de Oriente Medio, política exterior norteamericana, y estrategias de acción no violenta.

Steven Heydemann, estadounidense especialista en Oriente Medio, particularmente en Siria, autor de libros como “Autoritarismo en Siria: instituciones y conflicto social” (1999).

NOTAS AL PIE:

[1] Ver IZQUIERDO, FerrAn (2007). “Poder y felicidad: Una propuesta de sociología del poder”. Madrid: La Catarata.

BIBLIOGRAFÍA:

ÁLVAREZ-OSSORIO, Ignacio y GUTIÉRREZ DE TERÁN, Ignacio (2009). «La república hereditaria siria: el fracaso de una transición». En IZQUIERDO, F. (Ed.) Poder y regímenes en el mundo árabe actual. Barcelona, CIBOB/Bellaterra, pags 265-300.

DEL ARENAL, Celestino y SANAHUJA, José Antonio (2015). “Teorías de las Relaciones Internacionales”. Madrid, Editorial Tecnos.

IZQUIERDO, Ferrán (2007). “Poder y felicidad: Una propuesta de sociología del poder”. Madrid: La Catarata.

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