Movimientos feministas en el Mundo Árabe

MOVIMIENTOS FEMINISTAS EN EL MUNDO ÁRABE

Por Airy Domínguez Teruel 

Cuando hablamos de feminismo nos referimos a un movimiento social que engloba sujetos con características e intereses desiguales, que sufren formas de opresión diferentes (racismo, patriarcalismo, clasismo, etc.). Así, del mismo modo que no existe una mujer universal, no puede existir un feminismo universal.

En línea con lo anterior, durante décadas, el pensamiento feminista negro ha conceptualizado la identidad como una formación de vectores entrelazados de raza, género, clase y sexualidad. Noción que servirá de base para la definición de la interconexión entre “género, raza y clase” como pilar esencial de los estudios feministas, así como para el nacimiento de la interseccionalidad con perspectiva de género. Una herramienta que, como señala Sara Salem, ha sido empleada para tratar la naturaleza intersectada de estructuras e identidades. Permitiendo, entre otras cuestiones, la descentralización del feminismo occidental.

La identificación del feminismo como un rasgo propio de las sociedades occidentales no hace sino anular la capacidad de otras sociedades para generarlo. La historia demuestra que el feminismo dista de ser una construcción monolítica de carácter propiamente occidental, al surgir de manera simultánea en Oriente y Occidente. En este sentido, como apunta Sara Salen, el caso de Egipto pone de manifiesto cómo en la década de 1920 las mujeres musulmanas se embarcaron, junto con los cristianos, en un movimiento colectivo organizado en favor de los derechos y la liberación de las mujeres. Aquí, se recurriría al término «feminismo» aproximadamente al tiempo que comenzó a utilizarse en Estados Unidos.

 

El nacimiento del feminismo en el Mundo Árabe

Desde mediados del siglo XIX comienza a abrirse paso en Egipto y en lo que hoy conocemos como Siria y Líbano, un movimiento en defensa de los derechos de las mujeres. Esta tendencia evolucionará en un feminismo de carácter fundamentalmente burgués, vinculado al nacionalismo y el reformismo, que será reproducido en el resto de países de la región. Un movimiento tras el que se encontraban quienes veían una relación directa entre la situación de inferioridad que sufrían las mujeres y el atraso que caracterizaba la región. Así, entendían que un cambio en la primera premisa iría seguido de un cambio en la segunda.

Lo anterior demuestra cómo el feminismo de la región se trata de un movimiento propio que dista de ser tomado de Occidente, el cual estaba impregnado de un carácter nacionalista que contestaba al colonialismo occidental y sus prácticas patriarcales. Un movimiento que sería referido como «feminismo secular».

Los avances en el campo laboral y educativo se encontrarían con muros de contención que dificultarían su expansión a otras áreas. Entre ellos estarían la ausencia de derecho a sufragio y un derecho de familia en el que la discriminación a la mujer quedaba patente. Obstáculos en los que la prensa, las asociaciones y otros foros encontrarían el motor de su crecimiento. Aquí destacan casos como el de la Unión Feminista Egipcia, fundada por Huda Shaarawi (1882-1947). Una asociación cuya internalización y creación de redes con agrupaciones de otros países resulta remarcable, siendo el contacto con los movimientos de mujeres palestinas sobresaliente.

 

En la década de los 50-60, época dorada del nacionalismo árabe, la mujer iría conquistando avances como el derecho a voto y elección (1956), el aumento de su presencia en las universidades e incluso en las instituciones, como es el caso de Hikmat Abu- Zayd (Ministra de Asuntos Sociales egipcia). Pese a lo anterior, las prohibiciones por el régimen nasserista de partidos y asociaciones, supusieron la sustitución del feminismo revolucionario por uno de carácter oficial.

El siguiente punto de inflexión lo encontramos en la década de los 70. Este viene motivado, en gran parte, por el enriquecimiento de los países del Golfo gracias al petróleo. A ello se unen otras cuestiones como el fracaso del panarabismo y la imposibilidad de derrotar a Israel en el campo militar. En este periodo, un modelo de islam tradicional se extendería por los Estados árabes, quienes convencidos de su capacidad para mejorar la situación lo acogerían en su seno. Ello traería como consecuencia el retroceso en la lucha por la igualdad, debido no sólo al cambio en la esfera ideológica sino a los efectos de la crisis económica que forzó el retorno de las mujeres al hogar. En este contexto, la presión social y la incidencia en la identidad musulmana llevaron a que las mujeres volviesen a cubrirse con el hiyab, una cuestión que suscitaría posiciones diversas.

El feminismo y el velo

Como afirma Nieves Paradela, el desvelamiento se presentó desde los inicios como uno de los rasgos característicos de la nueva mujer. Grandes representantes feministas recurrieron a este gesto para demostrar su posición y erigir su lucha. Tal es el caso de Huda Shaarawi quien pese a mantener el velo en los inicios, tras su regreso del Congreso feminista de Roma protagonizaría uno de los momentos que quedarían grabados en la memoria del feminismo árabe, al desvelarse ante la multitud que la recibía en la estación de El Cairo. Este simbólico acto sería igualmente ejecutado por otras mujeres como las tunecinas Manūbiya al-Wartānī (1921) y Ḥabība Minšārī (1929). Signos que continúan presentes en la lucha contra la violencia y la reivindicación de igualdad de las mujeres de la región, tal y como demuestran las fotos desnudas de Alia El Mahdi y Amina Sboui en el contexto de las revueltas iniciadas en 2011.

Basándose en premisas como estas, desde occidente el velo se ha presentado en numerosas ocasiones como una de las incompatibilidades más flagrantes dentro del movimiento de liberación femenino. Sin embargo, sería un error considerar el desvelamiento como una condición necesaria para el feminismo. Así, desde los inicios, feministas como Zaynab al-Gazzali no ha dudado en defender esta indumentaria.

A partir de los 70, de forma paralela al discurso del islam como solución a los problemas de la región se iría desarrollando otro sobre la mujer, de corte igualmente islamista. Este daría lugar a lo que en los noventa se llamaría “feminismo islámico”. Un feminismo que difiere del feminismo secular o árabe liberal de carácter laico, defendiendo que la liberación de la mujer musulmana no consiste en abandonar su cultura para adoptar una extranjera, sino en el regreso al islam y la sharía. Aquí, las mujeres de este colectivo pasaron de sentirse de un lugar a ser, en primera instancia, musulmanas. El islam se entiende como identidad y el velo como símbolo para visibilizarlo.

Con crecimiento de poblaciones musulmanas compuestas de inmigrantes, ciudadanos nuevos y de segunda generación y un número de conversos en aumento, este pensamiento traspasará fronteras expandiéndose por Occidente. 

El islam puede ser feminista

Junto al velo, otra presunción comúnmente extendida es la incompatibilidad del Corán como base para la lucha contra la desigualdad de género. Idea que choca con la metodología básica del feminismo islámico, basada en el ejercicio del pensamiento racional y la investigación independiente de las fuentes religiosas (Ijtihad). Siendo el punto de partida de su constitución la interpretación del Corán (tafsir).

En la región el patriarcado ya se encontraba enraizado antes de la llegada del islam. Ello impide entender esta religión como un sistema patriarcal, independientemente de que este haya calado en ella. El aspecto patriarcal del islam supone una lectura subjetiva del libro sagrado efectuada por varones en una hegemónica situación preferencial, que ha permitido la contaminación de la religión a lo largo de la historia. Sin embargo, frente a esta lectura existen otras como las del islam reformista, donde se encuentra enmarcado el llamado feminismo islámico, un campo en el que la obra de la feminista Fatima Mernissi (1940- 2015) resulta clave al demostrar que de la aproximación feminista al Corán florecen resultados dispares.

En este sentido, como apunta el académico Helmuth Angulo-Espinoza el islam no es la semilla que ha permitido la construcción de una masculinidad patriarcal en las sociedades musulmanas. Aunque sí es responsable, en cierto modo, del establecimiento de un statu quo en las sociedades de la región, así como de la construcción de la masculinidad patriarcal hoy presente.

Aquí, junto a defensoras del feminismo islámico como Amina Wadud (1950), existen voces como la de Wassyla Tarnzali (l94I). Una abogada argelina residente en Francia que critica la posibilidad de que pueda existir un “feminismo islámico”. Dos posiciones que permiten reflejar la diversidad del feminismo y la imposibilidad de adjudicarle un carácter universal.

 

Con todo, para el avance de la mujer en esta zona del planeta, es importante que la perspectiva feminista evite creer en una única visión del feminismo. Asimismo, debería huir de juzgar, entre otras cuestiones, la religión en sí misma como opresiva para las mujeres, sin analizar el contexto y las estructuras que la condicionan. Aquí resulta interesante escuchar las diferentes voces de las mujeres quienes, como señala Elina Voula, se debaten entre sus identidades como mujeres y sus lugares en las comunidades religiosas.

Entendiendo el islam y el velo como rasgos opresores de la mujer no hacemos sino homogeneizar la diversidad existente tras la mujer musulmana, quien ya de por sí ha de enfrentarse a diversas opresiones estructurales. Igualmente omitimos el mensaje de igualdad entre hombres y mujeres como humanos, de los derechos de la mujer y la justicia social que el islam introdujo mediante el Corán y que han sido manipulados por la patriarcal estructura hegemónica.

 

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El petróleo en la región MENA

El petróleo en la región MENA

Por Aitor Lekunberri

Durante las últimas décadas el petróleo se ha convertido en uno de los elementos centrales para comprender el mundo de las Relaciones Internacionales, por ser fuente de conflictos y tensiones geopolíticas. Un escenario en el que la región MENA (Oriente Medio y Norte de África) juega un papel crucial, al atesorar cuantiosas riquezas petroleras que han hecho de ella una zona de gran importancia geoestratégica.

En la actualidad, el debate energético de la región viene marcado por la ruptura del acuerdo nuclear con Irán y el afán de Estados Unidos por impedir las exportaciones de crudo de este país, lo que le ha llevado a amenazar con aplicar duras sanciones a aquellos países que compren petróleo a Teheran. En este contexto, se han producido reacciones como la reciente advertencia del presidente iraní Hasan Rohani de que podría responder interrumpiendo el suministro de petróleo de sus vecinos que recuerdan a momentos de tensión del pasado, como cuando el expresidente Mahmud Ahmadineyad amenazó con cerrar el estrecho de Ormuz – por el que transitan al día 17 millones de barriles de crudo y el 20% del petróleo mundial- ante las amenazas de sanciones vertidas por parte de Estados Unidos.

Lo anterior, se ha trasladado a los mercados internacionales en forma de amenaza, pues temen que si la tensión entre Estados Unidos e Irán va en aumento y la retórica se recrudece, se pueda producir un alza significativa en el precio del crudo. Partiendo del crucial momento en el que se encuentra el debate energético, el  presente artículo se adentra en el análisis de los cambios recientes, atendiendo para ello a la historia y evolución del mercado del petróleo de algunos de los principales productores de crudo de la región.

Nacimiento y consolidación de la OPEP: breves apuntes históricos

En la actualidad los países miembros de la OPEP atesoran más de las tres cuartas partes de las reservas probadas de crudo del mundo, siendo especialmente relevante el peso de la región MENA, pues en este espacio se concentran el 70% de las reservas del conjunto de la OPEP.

Hasta su fundación en 1960, la industria petrolera internacional estaba sometida a los designios de las denominadas “Siete Hermanas”, un cártel de siete empresas occidentales que dominaban el mercado petrolero: las estadounidenses Standard Oil of New Jersey (Esso), Mobil, Texaco, Chevron y Gulf Oil Corporation; la británica Anglo-Iranian Oil Company (AIOC) – más adelante conocida como British Petroleum (BP); y la holandesa Royal Dutch Shell.

Fruto de lo anterior, durante la primera década (1960 -1970), el objetivo central de la OPEP fue reafirmar políticamente los derechos de los países productores. Así, tal y como señala Alejandro López, los países productores tenían muy poco poder sobre las empresas petroleras internacionales, y el malestar entre los gobiernos de los países productores con respecto al comportamiento desleal de estas empresas impulsó la creación de poderosas empresas petroleras estatales o nacionales.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) es una organización internacional fundada en Bagdad (Irak) en 1960 como fruto de la voluntad de sus cinco países fundadores – Arabia Saudita, Kuwait, Irán, Irak y Venezuela – de fijar un nivel de precios justos para sus exportaciones de crudo.

Principales países extractores de petróleo// Fuene: El Orden Mundial

Así, la mayor parte de los países productores decidieron, por un lado, impulsar políticas de soberanía económica procediendo a nacionalizar el petróleo y tratando de convertir a este recurso en un motor del desarrollo económico nacional; y, por otro lado, establecer mecanismos de cooperación para defender el precio del crudo de los vaivenes del mercado internacional.

Historia y funciones de la OPEP/Fuente: rian.ru

 

El petróleo en diversos países de la región MENA

Diversos países de la región MENA se caracterizan por poseer abundantes reservas de petróleo. En primer lugar, destaca Arabia Saudí, uno de los actores fundamentales de la OPEP que atesora reservas estimadas en 267 mil millones de barriles, siendo el país de la región MENA con mayores reservas de crudo y el segundo a escala internacional, sólo superado por Venezuela.

Con todo, Riad se presenta como el mayor exportador mundial de petróleo, y durante sus últimas décadas su política energética ha estado muy vinculada con la alianza con Estados Unidos forjada durante la Segunda Guerra Mundial, por la cual Arabia Saudí se comprometió a abastecer de petróleo a Estados Unidos de forma preferente a cambio del apoyo político, económico y militar.

Los principales países exportadores de petróleo// Fuente: Statista

Siendo este un país con tales características, sirve como ejemplo para comprender el papel del petróleo en los países productores. Así, si bien lo anterior permite entender el peso de este recurso en el plano geopolítico, otras acciones facilitan la comprensión de su papel en el ámbito doméstico. En este sentido, en Arabia Saudí se encuentra Aramco, la mayor empresa petrolera del mundo cuya producción diaria supera los 10 millones de barriles. Una empresa de carácter estatal, de la cual el gobierno saudí ha anunciado la salida a bolsa del 5 por ciento de sus acciones, con lo que el reino espera obtener más de 100.000 millones de dólares. Esta inyección de liquidez, junto a las políticas de recuperación del precio del crudo, forman parte de la iniciativa del país para impulsar la Visión 2030, un plan de reforma económica que ha sido promovido por el príncipe heredero Mohammed bin Salman. 

En el ámbito regional, el liderazgo saudí en materia energética es contestado por Irán -su archienemigo en la región-, país que cuenta con reservas de petróleo estimadas en 136 mil millones de barriles – las terceras mayores del mundo-, y una producción diaria que asciende a más de 3,8 millones de barriles.

Durante los últimos años, Teherán ha exportado en torno a 2’6 millones de barriles, siendo el tercer mayor exportador de crudo de la OPEP. A este hecho ha contribuido el acuerdo nuclear de 2015 alcanzado entre Irán, EE UU, Francia, Reino Unido, China, Rusia, Alemania y la UE, en virtud del cual se produjo un levantamiento de las sanciones económicas a Teherán a cambio de que el régimen iraní abandonase su programa de armas nucleares.

Exportaciones de petróleo de Irán // Fuente: Stratfor

Por su parte, Irak constituye un Estado con un volumen de reservas de petróleo de 153.000 millones de barriles, siendo el segundo mayor productor dentro de la OPEP después de Arabia Saudí. En la actualidad, tras haber sufrido décadas de conflicto, el país está tratando de explotar sus reservas petroleras con el apoyo de empresas extranjeras. Para algunos analistas, el verdadero motivo tras la intervención militar liderada por Estados Unidos y Gran Bretaña en 2003 era la toma del control del petróleo iraquí, siendo Irak el segundo mayor productor de la OPEP tras Arabia Saudí.

Es destacable, por otra parte, la lucha interna por el control del recurso, especialmente fuerte en la ciudad petrolera de Kirkuk, que está en disputa entre el gobierno central y el regional de Kurdistán, y que fue tomada por el ejército iraquí en octubre del pasado año. 

Respecto a Qatar, la economía de este Estado también es sumamente dependiente de las exportaciones de hidrocarburos. Independiente de Reino Unido desde el año 1971, el Estado qatarí se transformó radicalmente a partir del descubrimiento de inmensos yacimientos petrolíferos a mediados del siglo XX, pasando de ser un país con una estructura social y económica basada en el pastoreo a configurarse como un Estado rentista y pasar a poseer la renta per cápita más alta del mundo.

Por último, resaltaremos el caso de Argelia por ser el mayor productor y el principal exportador de gas natural en el continente africano. Tras la caída de precios de los hidrocarburos a partir del año 2014, la economía argelina experimentó una profunda crisis, al tratarse de un país en el cual el 95% de los ingresos por exportación depende de los hidrocarburos y el 40% de su Producto Interior Bruto (PIB) está basado en la industria del petróleo y del gas.

 

Países más ricos 2017 // Fuente: Bussiness Insider

Tal y como señala Pablo Moral, el gas y el petróleo en Argelia han sido los pilares fundamentales sobre los que se ha basado la economía del país desde su independencia en 1962 y, muy especialmente, desde la nacionalización del sector en 1971. Su política energética ha estado muy ligada a la empresa nacional Sonatrach, creada en 1963 y encargada de la explotación y comercialización de los hidrocarburos del país en sus diferentes fases: exploración, extracción, transporte y refinación.

El rentismo petrolero y los cambios en el mercado energético internacional

Los países árabes productores de petróleo se han configurado como Estados rentistas, cimentando economías dependientes de la exportación de recursos energéticos, principalmente petrolíferos y gasíferos. Tal y como indican Aurèlia Mañé Estrada y Carmen de la Cámara Arilla, entre las principales características del Estado rentista destacan:

  1. La dependencia de la economía nacional en la exportación de un recurso
  2. La utilización por parte de los gobernantes de las rentas obtenidas de la venta del petróleo para proveer servicios y bienes a la población con el fin de legitimar el régimen político.
  3. El fuerte peso de los recursos fósiles en la economía, que condiciona mucho la economía nacional, poniendo trabas al desarrollo de otros sectores económicos y dependiendo mucho de las importaciones.

En un mundo cada vez más globalizado e interrelacionado como el actual, la oscilación de los precios del petróleo guarda una estrecha relación con la situación política interna de los diferentes países productores.  Durante los últimos años se han producido cambios sustanciales en el mercado de los hidrocarburos que están incidiendo en la creciente pérdida de poder de aquellos. Ejemplo de ello es la pronunciada caída de los precios del crudo a partir del año 2014 causada, por un lado, por la reducción de la demanda global de petróleo en un contexto de recesión económica; y, por otro, por el aumento de la oferta fruto de nuevas tecnologías de extracción de crudo como la denominada fractura hidráulica o fracking, que está permitiendo extraer petróleo de esquisto a un coste reducido y aumentar así la oferta mundial con la consecuente disminución del precio.

La caída de la renta petrolera ha afectado la capacidad de los países productores de mantener sus elevados índices de gasto social, enfrentando sus gobernantes crecientes dificultades para mantener las políticas asistencialistas.

El petróleo iraní como eje del rumbo que tomará la región

La situación de los países de la OPEP se ha visto afectada durante los últimos años por diversos factores. Por un lado, la fracturación hidráulica o fracking hizo aumentar a partir de 2014 la oferta de petróleo en el mercado, con la consiguiente reducción de precios. Con el aumento de producción de competidores como EEUU, Canadá o Brasil, la OPEP vio amenazada su hegemonía y respondió con más bombeo hasta situar los precios por debajo de los 40 dólares el barril, con la esperanza de provocar el colapso de la nueva industria, que necesitaba mayor inversión para hacer rentable la extracción de crudo.

Precio del petróleo en $ // Fuente: Statista

Por otro lado, la decisión de Donald Trump de retirarse unilateralmente del acuerdo nuclear firmado en 2015 ha abierto un nuevo escenario de incertidumbre, propiciando un aumento de los precios del crudo hasta niveles máximos desde 2014. Esta ruptura del acuerdo nuclear ha puesto encima de la mesa el clima de división existente en el seno de la OPEP, marcado por la histórica disputa entre Riad y Teheran por la hegemonía de la región.

En la actualidad, Estados Unidos está presionando a sus aliados para que reduzcan a «cero» sus compras de petróleo a Irán antes del 4 de noviembre, fecha en la que entrarán en vigor las sanciones contra Teherán tras la ruptura del acuerdo nuclear anunciada en mayo. Además, durante las últimas semanas, el presidente Donald Trump ha criticado a los miembros de la OPEP, acusándoles de hacer subir los precios de la gasolina e instándoles a reducirlos.

La política norteamericana hacia Irán ha contado con el firme respaldo de Arabia Saudí, país partidario de colaborar en el acoso económico a Teheran, su archienemigo en la región. Sin embargo, a Riad le preocupa que un descenso acusado en el precio del barril pueda afectar a su déficit presupuestario y a la eventual salida a bolsa de la empresa estatal Aramco.

En definitiva, la situación en la región está marcada por el temor a que el petróleo iraní vuelva a ser declarado proscrito en la economía mundial. La inestabilidad presente está perjudicando también a los países europeos, dado que Europa importa en torno a 500 mil barriles diarios desde Irán. En este contexto, países como Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania han mostrado su apoyo al derecho de Irán a exportar petróleo y han anunciado que continuarán promoviendo inversiones y comercio con el país persa.

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LA PROYECCIÓN DE LOS RECURSOS DE PODER DEL EI EN OCCIDENTE: VIOLENCIA

LA PROYECCIÓN DE LOS RECURSOS DE PODER DEL EI EN OCCIDENTE: VIOLENCIA

Por Airy Domínguez

Imagen extraída de la séptima entrega de Dabiq

El presente texto se presenta como la última entrega de la trilogía de artículos La proyección de los recursos de poder del EI en Occidente, que nace del análisis del estudio de Dabiq, la revista del grupo más importante en lengua inglesa. Si bien en las entregas anteriores se analizaba el modo en que los recursos de la ideología y el territorio han sido tratados por el grupo en su comunicación, en esta se trata el recurso de la violencia. Una idea que se desarrolla de manera más profunda en la Tesis de Máster La estrategia de comunicación de Estado Islámico en Occidente: un recurso para mostrar y ganar poder

Así, basándose en el marco teórico de la sociología del poder, este análisis entiende la violencia como un recurso a manos del grupo que le permite acumular poder. Este se muestra en Dabiq fundamentalmente a través de tres ejes, a saber, como una consecuencia de las acciones del enemigo, un signo de superioridad con respecto a algunos opositores, una herramienta para instaurar el terror. Junto a lo anterior, se presenta como la materialización de la ideología del EI. En este sentido, ellos mismos afirman que harán al mundo entender el terrorismo, y que “[…] las botas pisotearán el ídolo del nacionalismo, destruirán el ídolo de la democracia y descubrirán su naturaleza desviada” (Dabiq 1, 2014: 8), con lo que vemos que ideología y violencia están vinculadas.

Violencia como respuesta

Ante sus acciones violentas, en su comunicación el EI recurre a la culpabilización de los policymakers enemigos – fundamentalmente occidentales –, incluso de los ciudadanos de esos países (Domínguez, 2017: 30-31). Una posición que le permite hacer frente al carácter criminal, violento e irracional que le es adjudicado en la mainstream de los medios de comunicación.

Esta culpabilización del otro se expresa fundamentalmente a partir de los secuestros y las ejecuciones de occidentales, así como en la perpetración de atentados. En lo que se refiere a los secuestros, en el caso de James Foley aseguran que pidieron la puesta en libertad de prisioneros retenidos por EEUU a cambio de su liberación, pero que la oferta fue ignorada (Dabiq 3: 3). Asimismo, defienden que tras el inicio de los ataques por parte de EEUU, se envió un mensaje en el que se alertaba de que Foley sería ejecutado, lo que aseguran fue nuevamente ignorado (Dabiq 3: 4). Lo anterior, queda plasmado en el especial La sangre de Foley está en las manos de Obama, donde además se defiende el intento de los medios de comunicación occidentales por maquillar la verdadera causa de su muerte ante la opinión pública.

Por otra parte, aprovechan la ejecución del periodista americano para asegurar que los americanos han pasado a ser víctimas de la política exterior de su gobierno. Así, junto al mencionado artículo, Dabiq publica una carta supuestamente escrita por Foley en la que afirma que el motivo de su captura y la de sus compañeros no es asesinarlos de modo irracional, sino que, al igual que ocurre con muchos musulmanes de diversas zonas, son prisioneros de los EEUU.

Posteriormente, enumera las diversas intromisiones americanas en Oriente Medio, y asegura que “[t]hey have killed in the name of ‘preserving life,’ tortured and raped in the name of ‘humanity,’ destroyed in the name of ‘rebuilding,’ and ruined the lives of millions of people. They have incurred a great debt of blood and wealth and it will be you and me, the average citizens, who will inevitably pay the price of their crimes” (Dabiq 3: 39). Aquí, junto a la justificación de la violencia se intenta minar la relación entre los ciudadanos americanos y su gobierno. En esta línea, las palabras del supuesto Foley se dirigen a los policymakers americanos asegurando que se trata de la gente “[…] who effectively hit the last nail into my coffin with their recent aerial campaign in Iraq” (Dabiq 3: 40). A continuación, el secuestrado muestra el rechazo hacia su país afirmando que “[…] all I can say is that I wish I were from some other country whose government actually cares about its citizens. I guess all in all, I just wish I wasn’t American” (Dabiq 3: 40).

Imagen extraída de Dabiq 15

Algo similar ocurre con el caso del piloto jordano Al-Kasasbeh secuestrado el 31 de diciembre de 2014. Tras su captura, el EI no muestra acciones violentas, sino que recurre a la amenaza y entrevista al rehén, quien ofrecerá información acerca de los enemigos (Dabiq 6: 34-36). En la siguiente entrega proceden a mostrar las ejecuciones del piloto jordano y de Kenji Goto, afirmando que “[t]he relatives of Kenji Goto Jogo and the murtadd pilot have no one to blame but the political leaders of their lands who strive to appease and serve the American crusaders” (Dabiq 7: 4). Además, afirman que antes del declarado soporte de Abe Shinzo a los cruzados, Japón se encontraba fuera de los objetivos del grupo, con lo que ponen de nuevo a los policymakers en el punto de mira.

Igualmente, tras exponer el caso de Steven Sotloff, se muestran una serie de imágenes en las que se pueden observar masacres a familias musulmanas ejecutadas por EEUU los días 14 y 15 de septiembre de 2014 (Dabiq 4: 51). Una acción que señalan responde a la preservación de los intereses americanos, y que sostienen por medio de la muestra de un pantallazo de un artículo del Departamento de Defensa de EEUU que soporta los hechos (Dabiq 4: 51). Un acto que de algún modo les permite legitimar su acusado rechazo a Occidente ante sus lectores.

Siguiendo la línea de la justificación de la violencia hacia los occidentales, encontramos otro destacado ejemplo en el artículo La sangre de la Vergüenza del periodista secuestrado John Cantlie. En él, el autor insiste en culpar a los Estados de la ejecución de sus ciudadanos, afirmando que estas no fueron sino el resultado de las acciones de los políticos británicos y americanos (Dabiq 14: 54).

Del mismo modo que ocurre con la violencia empleada contra los ciudadanos occidentales, la matanza de las tribus de Oriente Medio queda justificada. Esta es presentada como la única opción viable para la defensa del Islam. En este sentido, existen reportajes como uno en el que se explica cómo la tribu al-Shuaytat, de Deiz al-Zour (Siria) fue exterminada tras haberse retractado de su juramento de lealtad al grupo (Dabiq 3: 11).

Asimismo, exponen el recurso a la violencia contra quienes actúan como fieles servidores de los cruzados. Así, se dirigen hacia los que definen como “proxies de América” mostrando escenas violentas, como una en la que son asesinados miembros del PKK (Dabiq 4:25)[1]. En esta línea, el EI informa acerca del  ejecutado contra los Houthis en Wilayat Sanaa por cuatro soldados, y una operación en Sa’dah detonando explosivos en un edificio del gobierno de Houthi. Dichos acontecimientos son relacionados con el hecho de que “[…] days after the operations, the Americans announced that they had pulled the last of their special forces out of Yemen” (Dabiq 8: 19), asociando de este modo sus acciones en la región a las decisiones de otros países externos a ella.

En relación a las acciones violentas contra quienes consideran ayudantes de los cruzados, otro ejemplo podemos encontrarlo en las venganzas contra quienes afirman decidieron ayudarles, incluidos aquellos que enviaron información sobre la localización de los “mujahidin” tras el anunciado ataque de la coalición sobre las “tierras de los musulmanes”[2].

Violencia como signo de superioridad y poder

Es importante tener en cuenta que el EI no pretende emplear la violencia sólo contra quienes consideran cruzados, sino contra todo aquel que se oponga a su proyecto e intente impedir sus objetivos[3].

Enseñar al mundo su fuerza militar es una de las vías recurridas por el EI para mostrar su poder. Para ello, recurre a situaciones en las que se presenta como superior a sus enemigos. En este sentido, en el artículo La guerra por ‘Ayn al-Islam, el grupo manifiesta su superioridad con respecto a los “proxies americanos” defendiendo, entre otras cuestiones, la debilidad de los Peshmerga y el FSA. Señalan que estos se mostraron incapaces de hacerles frente y que tuvieron que ser apoyados por una coalición que los armó, reforzó y suplió, incluso con apoyo aéreo, fracasando igualmente en su intento por derrotarles y evitar su avance (Dabiq 5: 15-16). Ello les permite mostrar su fuerza y la inferioridad del oponente pese a estar equipado con armamento y respaldados. Lo mismo ocurre cuando retratan su fortaleza frente al PKK y el soporte estadounidense afirmando que “[d]espite the obvious incompetence of the PKK in facing the Islamic State, the crusader coalition continued to provide them with close air cover in their clashes against the mujāhidīn” (Dabiq 10: 31). Una cuestión ya tratada, en  la segunda entrega, El diluvio, donde el EI hace especial hincapié en los ataques contra el PKK, en cómo estos son derrotados y en lo que ello significa en términos de avances para el grupo (Dabiq 2: 12-13).  

Asimismo, destacan el lanzamiento de la campaña Taking Revenge for the Chaste Sisters, una ofensiva lanzada en el norte de Halab, que estaba dirigida a los sahwat murtaddin quienes el grupo entiende que “ […] prostituted themselves to America and its regional puppets, stabbing the mujāhidīn in the back and subsequently imprisoning and even raping many of the muhājirāt” (Dabiq 3:15)[4].

Al igual que ocurría con el recurso territorial, la importancia de la violencia en Dabiq queda expresada en la sección Una selección de operaciones militares a través del Estado Islámico. Esta se centra en exponer la fuerza militar del grupo, sus victorias y la consecución de material militar. Así, desde el EI relatan distintos ataques en los que han conseguido acabar con las vidas de sus adversarios. Entre ellos se encuentran la destrucción de un barco de la marina Egipcia (Wilayat Sayna’), la explosión de un vehículo (Wilayat Dayala), el ataque en la base Abul-‘Abbas en la ciudad de Mari’ (Wilayat Halab), el coche bomba en Sadr City (Wilayat Baghdad), la vuelta a la ciudad de Darnah (Wilayat Barqah) y el coche bomba que explotaron en el corazón del Cairo (Egipto) (Dabiq 11: 28-30).

Por su parte, en el número 12 hacen referencia a numerosos ataques violentos en distintas zonas del mundo. Entre ellos al asalto a Mahin al norte de la ciudad de al-Qaryatayn (Wilayat Dimashq), el asesinato del italiano Cesare Tavella en la ciudad de Dhaka, del japonés Kunio Hoshi, y la detonación de explosivos en el templo de Dalan en Dhaka (Bengal)[5].

 

Dabiq 11
Dabiq 13

Junto a su superioridad militar, el EI busca presentarse como un grupo organizado. En este sentido, crearán contenidos dirigidos a distintos rangos. Dicha cuestión queda demostrada, por ejemplo, mediante el ofrecimiento de consejos para los líderes del EI (Dabiq 7: 9-16) y los luchadores (Dabiq 6) por separado. Con ello corroborar la existencia de una organización en el campo de batalla, de una jerarquía, y hace pensar en el brazo armado del grupo como en un ejército.

Violencia, terror y extensión global

Una de las herramientas más empleadas por el EI para exponer la fuerza de este recurso, es mostrar el carácter global de su ejército. En este sentido,  afirman que su esfera de influencia “[…] se ha expandido hasta tal punto que ahora pueden ordenar ataques en suelo estadounidense por completos extraños únicamente a través de la palabra” (Dabiq 5, 2014: 39). Una idea en la que los atentados se presentarán como el argumento central.

En este sentido, a partir de la sexta entrega el papel de los atentados adquiere especial protagonismo –concretamente aquellos perpetrados en terreno occidental – (Domínguez, 2017: 31). Esta entrega abre informando sobre el ataque cometido en Sidney y ofreciendo datos sobre su autoría. Esta es atribuida a Man Haron Monis, “[a] Muslim who resolved to join the mujāhidīn of the Islamic State in their war against the crusader coalition” (Dabiq 6: 3). Asimismo, explican cómo Haron Monis juró lealtad al Califa Ibrahim al-Qurashi para luego dirigirse contra los kuffar y traer la victoria a la religión de Alá. Además, se alaba el ataque y se presenta como el camino a seguir (Dabiq 6: 3), lo que se convertirá en una dinámica en números sucesivos [6].

Otro de los atentados publicitados será el perpetrado en el Museo Nacional del Bardo de Túnez contra los que refieren como turistas kafir  (Dabiq 8: 18). Aquí, afirman haber derramado el terror matando a más de veinte personas e hiriendo a una docena (Dabiq 8: 18) y recurren a retrasmitir el efecto de la acción señalando que “[…] succeeded in bringing anguish to a number of the nations involved in the crusader coalition (Italy, France, Britain, Japan, Poland, Australia, Spain, and Belgium), after some of their own citizens became prey for the soldiers of the Islamic State” (Dabiq 8: 18). Cuestión que les sirve no sólo para publicitar sus actos y su causa, sino para mostrar cómo el poder del EI traspasa fronteras mientras que sus acciones provocan respuestas internacionales.

Al ataque anterior se unirán otros como el tiroteo perpetrado por “dos leones del Califato” en un concurso de caricaturas de Mahoma en el Curtis Culwell Center de Garland (Texas)[7]; el asalto de una fábrica en Lyon y la decapitación de un “kafir” francés; la explosión de un templo “Rafidi” en Kuwait; y la masacre en un hotel balneario de la ciudad de Sousse en Túnez, donde murieron decenas de ciudadanos europeos pertenecientes a “[…] European crusader states also involved in the coalition waging war against the Islamic State” (Dabiq 10: 3). Además del atentado perpetrado en San Bernardino (California)[8].

 

Con la publicitación de estos actos y bajo la presentación de sus víctimas como enemigos fundamentada en su maniquea visión del mundo, refutan que la llamada a la defensa del EI continúa siendo respondida (Dabiq 10: 4). Asimismo, consiguen sembrar el miedo y demostrar tanto su fuerza como su penetración de fronteras.

Si bien la violencia está muy presente a lo largo de las diversas entregas, en el caso del número 12 se presenta como una cuestión central. Esta entrega recibe el nombre de Just terror, y comienza informando sobre los últimos atentados cometidos y las motivaciones tras ellos. Entre ellos destacan, por un lado, la explosión de una bomba en un avión ruso provocando la muerte de 219 personas de nacionalidad rusa y 5 de otros países. Dicha acción queda justificada defendiendo que se trata de una respuesta a la decisión tomada por Rusia, el 30 de septiembre de 2015, de participar vía aérea contra el EI.

Fragmento extraído de Dabiq 10

Por otra parte, se refieren a los ataques aéreos continuados lanzados por Francia a partir del 19 de septiembre de 2014, afirmando que la consecuencia ha sido el atentado provocado en París donde aseguran “[a] nationwide state of emergency was declared as a result of the actions of eight men armed only with assault rifles and explosive belts” (Dabiq 12: 2)[9]. Una idea que vuelve a mostrar la presentación de la violencia como una respuesta a las acciones de otros actores. Así, advierten que hasta que los cruzados cesen en sus hostilidades contra el islam y los musulmanes “[…] the just terror will continue to strike them to the core of their deadened hearts” (Dabiq 12: 3). Asimismo, en las primeras páginas de la última entrega, se plasman a modo de resumen los distintos atentados ejecutados en territorio occidental y las muertes resultantes (Domínguez, 2017: 31).

Imágen extraída de Dabiq

Todo para advertir que “ […] despite these clear references to violently applying the Law of the Lord, Christians have cast aside such commandments and instead have followed papal decrees and the sermons of priests – showing that their love for men is greater than their love for the Creator of men (Dabiq 15: 79). Así, aseguran que el desprecio de la Ley de Moisés y el Evangelio de Jesús es lo que lleva al “hipócrita” público cruzado a llamar religiosamente a consignas de paz y de amor que en realidad favorecen la ley de la democracia y las resoluciones de las Naciones Unidas (Dabiq 15: 79). De este modo, cierran la revista concluyendo que “[j]ihad is the ultimate show of one’s love for his Creator, facing the clashing of swords and buzzing of bullets on the battlefield, seeking to slaughter His enemies – whom he hates for Allah’s hatred of them. A religion without these fundamentals is one that does not call its adherents to fully manifest and uphold the love of the Lord” (Dabiq 15:80).

Violencia como materialización del antioccidentalismo

Los secuestros, las ejecuciones y la perpetración de atentados, referidos en apartados anteriores, llevan a hablar de la materialización del antioccidentalismo. Una violencia que, como se ha visto, es justificada mediante su catalogación como respuesta ante las acciones del enemigo. Aquí, se refieren a situaciones como los bombardeos de los “cruzados” sufridos por los musulmanes del Califato durante cerca de dos años. En este sentido, desde el EI afirman que “[t]he yearning for revenge has taken seed and has grown steadily in the hearts of the grieving widows, distressed orphans, and solemn soldiers; and the fruits are ready for harvest” (Dabiq 14: 4). Junto a ello se critica a Occidente por llevar el estandarte de la libertad y la justicia para todos los pueblos oprimidos del mundo, defendiendo que en realidad se trata de una tiranía sin límites contra la Ummah musulmana y razonando que “[i]t was only a matter of time before the brunt of the Ummah’s wrath fell upon them and awakened them to reality” (Dabiq 14: 4). Todo ello para justificar sus actos, refiriéndose esta vez al golpe de Bruselas, la capital Europea, y asegurando que habrá más.

La relación entre la ideología antioccidentalista promulgada por el grupo y la necesidad de matar occidentales se muestra en afirmaciones como: “[w]ith specific regards to the soldiers of Allah present in the lands of kufr, the Islamic State took the occasion to renew its call to attack, kill, and terrorize the crusaders on their own streets and in their own homes” (Dabiq 7: 37). Así como cuando recurren a las palabras de Shaykh Abu Muhammad al-Adnani quien afirmó que “[…] we renew our call to the muwahhidīn in Europe and the disbelieving West and everywhere else, to target the crusaders in their own lands and wherever they are found. We will argue, before Allah, against any Muslim who has the ability to shed a single drop of crusader blood but does not do so, whether with an explosive device, a bullet, a knife, a car, a rock, or even a boot or a fist” (Dabiq 7: 37).

Así, palabras de odio y terror se dirigen contra quienes se oponen a ellos, recrudeciendo el discurso y asegurando que “[…] the soldiers of the Islamic State promise their adversaries dark days of death and destruction in their own lands. Bullets and shrapnel will slash and pierce all those whom Allah’s soldiers reach. Survivors will be scarred physically and mentally, haunted whenever their eyes are closed, whenever they blink. The sounds of sirens will fill the air, preceded by blasts from bombs planted in all the right places. The damage to their economy, their infrastructure, and their sources of income will make their lives harder than they now imagine. And it will not end there, not until the rule of Allah reaches east to west and the Muslims walk undisturbed by the kāfir filth beneath them” (Dabiq 14: 5).

 

Por último, esta relación entre violencia e ideología queda claramente plasmada en el mar de ataques y muertes expresado en la última entrega (Domínguez, 2017: 31). En este sentido, se refieren con incredulidad al shock mostrado por numerosos países “cruzados” cuando el EI recurre a este vínculo, afirmando que la yihad es una obligación que se encuentra en el Corán (Dabiq 15: 78). Junto a ello, apelan a la justificación de la violencia en la Biblia citando una serie de fragmentos, a saber, (Levítico 24:16); (Deuteronomio 13: 8-9); (Levítico 24:17); (Levítico 24:13); (Levítico 24:19); y (Éxodo 21: 23-25). Se advierte también que en los Salmos se menciona una sabiduría detrás del asesinato ordenado divinamente, y se alude a la incitación a matar en el Antiguo Testamento.

Todo para advertir que “ […] despite these clear references to violently applying the Law of the Lord, Christians have cast aside such commandments and instead have followed papal decrees and the sermons of priests – showing that their love for men is greater than their love for the Creator of men (Dabiq 15: 79). Así, aseguran que el desprecio de la Ley de Moisés y el Evangelio de Jesús es lo que lleva al “hipócrita” público cruzado a llamar religiosamente a consignas de paz y de amor que en realidad favorecen la ley de la democracia y las resoluciones de las Naciones Unidas (Dabiq 15: 79). De este modo, cierran la revista concluyendo que “[j]ihad is the ultimate show of one’s love for his Creator, facing the clashing of swords and buzzing of bullets on the battlefield, seeking to slaughter His enemies – whom he hates for Allah’s hatred of them. A religion without these fundamentals is one that does not call its adherents to fully manifest and uphold the love of the Lord” (Dabiq 15:80).

Cierre de la última entrega de Dabiq

BIBLIOGRAFÍA: 

Dabiq 1, 2014. The Return of Kilafah. Dabiq, 5 julio. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-Issue-1-the-return-of-khilafah.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 2, 2014. The Flood. Dabiq, 27 julio. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-Issue-2-the-flood.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 3, 2014. A Call to Hijrah. Dabiq, 10 septiembre. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-Issue-3-the-call-to-hijrah.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 4, 2014. The Failed Crusade. Dabiq, 11 octubre. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/islamic-state-isis-magazine-Issue-4-the-failed-crusade.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 5, 2014. Remaining and Expanding. Dabiq, 21 noviembre. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-issue-5-remaining-and-expanding.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 6, 2014. Al Qa’idah of Waziristan: A Testimony from Within. Dabiq, 29 diciembre. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-issue-6-al-qaeda-of-waziristan.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 7, 2015. From Hypocrisy to Apostasy: The Extinction of the Grayzone. Dabiq, 12 febrero. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/islamic-state-dabiq-magazine-issue-7-from-hypocrisy-to-apostasy.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 8, 2015. Shari’ah Alone Will Rule Africa. Dabiq, 30 marzo. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-issue+8-sharia-alone-will-rule-africa.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 9, 2015. They Plot and Allah Plots. Dabiq, 21 mayo. Disponible en: https://clarionproject.org/docs/isis-isil-islamic-state-magazine-issue+9-they-plot-and-allah-plots-sex-slavery.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 10, 2015. The Law of Allah or the Laws of Men. Dabiq, 13 julio. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/Issue%2010%20-%20The%20Laws%20of%20Allah%20or%20the%20Laws%20of%20Men.pdf[Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 11, 2015. From the Battles of Al-Ahzāb to the War of Coalitions. Dabiq, 9 septiembre. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/Issue%2011%20-%20From%20the%20battle%20of%20Al-Ahzab%20to%20the%20war%20of%20coalitions.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 12, 2015. Just Terror. Dabiq, 18 noviembre. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/islamic-state-isis-isil-dabiq-magazine-issue-12-just-terror.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 13, 2016. The Rafidah from Ibn Saba’ to the Dajjal. Dabiq, 19 enero. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/Issue-13-the-rafidah.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 14, 2016. The Murtadd Brotherhood. Dabiq, 13 abril. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/Dabiq-Issue-14.pdf[Consultado: 20 marzo 2017]

Dabiq 15, 2016. Break the Cross. Dabiq, 31 julio. Disponible en: http://clarionproject.org/wp-content/uploads/islamic-state-magazine-dabiq-fifteen-breaking-the-cross.pdf [Consultado: 20 marzo 2017]

Domínguez, A., 2017. La estrategia de comunicación de Estado Islámico en Occidente [Tesis inédita]. Universidad Autónoma de Barcelona, Barcelona.

NOTAS:

[1] Imágenes como esta suelen ir acompañadas de textos en los que se refuta la fuerza militar del grupo. En este caso, por ejemplo, se señala que “[a]erial bombardment from America and its coalition failed to hinder the advance, and after facing intense shelling and being locked in fierce urban combat with the mujāhidīn, the PKK/YPG murtaddīn have been reduced to begging Turkey for support as the Islamic State is on the verge of liberating the city” (Dabiq 4: 25).

[2] Explican una serie de ataques que se consumarán con la muerte de más de ochenta miembros del Sahwah, y que dejarán docenas de heridos, afirmando que “[s]hortly after, and possibly as a result of the many dead leaders, the Shāmiyyah Front began to break up, with some of its member factions leaving to form competing coalitions” (Dabiq 9: 28)

[3] Ello queda demostrado, por ejemplo, a partir de la convocación de una revuelta contra los líderes de la Coalición Sahwah y la llamada a su asesinato (Dabiq 10: 64).

[4] Igualmente, se muestra cómo esta campaña terminó con la liberación de pueblos y ciudades como Akhtarin, Turkman Barih, Huwar an-Nahr, y Dabiq (Dabiq 3: 15), y se tratan las conquistas militares en Ninawa (Iraq) y Al-Raqqa (Siria), siendo la última donde se establecerá la capital del Califato (Dabiq 3: 18-22).

[5] Por otra parte, se refieren al atentado en el templo de Mashhad en el vecindario de Dahdah en la región de Najran (Wilayat al-Hijaz), al atentado con una motocicleta en la región de Burj al-Barajinah localizada en el suburbio del sur de Beirut  (Líbano), a la ruptura de controles de seguridad del PKK en la ciudad de al-Barakah, y al ataque a la sede de relaciones públicas del murtaddin ubicada en las afueras del barrio de Mushayrifah (Wilāyat al-Barakah ), entre otros. (Dabiq 12: 25-28).

En la misma sección del número 13 reivindican una serie de actos como la operación ejecutada en las inmediaciones de Dinajpur, donde el misionero italiano Piero Parolari fue disparado varias veces con una pistola silenciada, dejándolo gravemente herido; la operación contra uno de los jefes “kufr” de la secta Bahá’í en Dhaka; o el asesinato del misionero convertido al cristianismo Samir Uddin (Bengal). Por otra parte, destacan el ataque perpetrado en cuarteles yemeníes al oeste de Hadramawt (Wilayat Hadramawt); el ataque a un autobús que transportaba miembros de la guardia presidencial en la calle Muhammad al-Khamis, en el centro de la capital (Túnez); el ataque en una reunión de Rafidi mushrikin en la ciudad de Kano, en el norte de Nigeria (Wilayat West Ifriqiyyah);  y diversos atentados en Egipto entre los que se encuentran el ataque a un puesto de control perteneciente al Ministerio del Interior egipcio en la zona de al-Manwat en Giza, el asesinato de un oficial del ejército egipcio y su conductor cerca del campo de entrenamiento central de seguridad en El Cairo, y el ataque a un autobús turístico que transportaba a turistas judíos en la calle al-Haram en Giza (Egipto). Otras acciones reflejadas son el asalto a localizaciones del PKK en los pueblos de alrededor de Faruq Dam (Wilayat Halab), o el ataque contra un grupo de ciudadanos de nacionalidades consideradas cruzadas, en Indonesia (Indonesia), entre otros (Dabiq 13: 14-19). En el número siguiente, relatan el enfrentamiento con los soldados de Safawi en Egipto; la explosión de un coche bomba en el Palacio Presidencial (Wilayat ‘Adan Abyan); la detonación de explosivos durante el curso de la campaña “Caza del Murtaddin”, en un convoy del ejército egipcio al oeste de al- ‘Arish (Wilayat Sayna’); el atentado dirigido a las reuniones del mushrik Rafidah en Ku ‘as-Sudan en la región de as-Sayyidah Zaynab en la parte sur de Dimashq (Wilayat Dimashq); el asesinato del sacerdote Jogeshwar Roy, a las 2 semanas de matar un hombre de negocios hindú llamado Tarun Datta (Bengal); el ataque a numerosas localizaciones del régimen Nusayri (Wilayat Hamah); y el ataque contra localizaciones del PKK en las afueras al norte de ar-Raqqah (Wilayat ar-Raqqah), entre otros (Dabiq 14: 20-25). 

De igual modo, en la última entrega se tratan la destrucción de aviones de al-Assad, la captura del piloto Azzam Eid (Dimashq Wilayah); y la derrota de los cruzados en la zona de Sabuniyyah en la carretera entre Mosul y Tal’afar (Ninawa Wilayah). Además, se informa de una serie de ataques perpetrados en suelo egipcio como el ataque a un autobús de la división de investigación de la policía en el área de Hilwan en la zona sur del Cairo, y el golpe a una patrulla de policía en el área de Ras al-Birr en Dumyat (Egipto). También transmiten el asesinato a un profesor universitario en la ciudad de Rajshahi por llamar al ateísmo, el del jefe cristiano Sunil Gomes, y el realizado contra los Rafidi mushrikin en la ciudad de Kabul (Khurasan Wilayah). Asimismo, se notifican las acciones emprendidas contra miembros del ejército enemigo, de este modo, se menciona el ataque a las fuerzas de seguridad somalíes (Somalia) y los ataques a distintas localizaciones de la armada Nusayri (Hims Wilayah), así como los perpetrados en las ciudades costeras de Tartus y Jablah donde entre los más de 400 muertos y heridos, había una parte importante de soldados y oficiales Nusayri (Sahil Wilayah), entre otros (Dabiq 15: 40-45). Occidente no queda excluido de la lista, así, mencionan el ataque a un club nocturno en Orlando (Florida), haciendo eco de que este fue catalogado como el ataque más mortal en Estados Unidos desde la incursión en Manhattan hace 15 años. Junto a ello se refieren al ataque en Niza, y el perpetrado contra una iglesia en Normandia. Justificando que estos dos últimos responden a la participación de Francia en la coalición cruzada contra el Califato. Por otro lado, transmiten el ataque contra los pasajeros de un tren en la ciudad de Wurzburg, y el ataque en la ciudad de Ansbach. Otro atentado destacado es el efectuado en un restaurante frecuentado por extranjeros cruzados de diversas nacionalidades, en Dhaka (Dabiq 15: 41).

[6] Los terroristas son vanagloriados continuamente. Por ejemplo, en la última entrega piden a Alá “[…] to grant the highest levels of Paradise to those who were true to their covenant, to aid those who continue to wage war against His enemies, to continue inspiring those in the lands of the Crusaders to strike them in their most vulnerable places, and to fulfill His promise of victory for those who fight for His cause” (Dabiq 15: 45).

[7] Defienden que la acción responde a un intento por soportar la causa de Ala, y al castigo que ha de imponerse hacia quienes insultan al Profeta. Un acto que ensalzan y emplean para llamar de nuevo a la instauración del terror al afirmar que dicha acción “[…] should serve as inspiration to those residing in the lands of the crusaders who are still hesitant to perform their duty” (Dabiq 9: 3).

[8] Las primeras páginas de Dabiq 13 se centran en el atentado perpetrado en San Bernardino (California), que resultó en la muerte de 14 ciudadanos y 22 heridos, vanagloriado tanto los actos como a sus ejecutores.

[9] Junto a estas dos acciones, enumeran otras como el ataque en Australia del 2 de octubre de 2015 que se saldó con una vida, el ataque del 4 de noviembre de 2015 en América, las puñaladas a ciudadanos judíos el 10 de octubre de 2015, y el ataque del 18 de octubre de 2015 en el que se mató a un soldado de una ‘unidad de élite’ perteneciente al ejército judío, entre otros (Dabiq 12: 3).

[10] Junto a ello, informan sobre cómo el EI puso en las manos de estos jóvenes a dos agentes que fueron descubiertos espiando para la Inteligencia Rusa y uno que lo hacía para Israel, con el fin de que los ejecutaran (Dabiq 8: 20), recurriendo a los niños como efecto disuasorio.

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